06/10/2008
Autor: articuarius

Recuerdos enterrados. Las fotografías de Henryk Ross

 
 

Se inaugura en la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito (Valladolid) la exposición “Recuerdos enterrados. Las fotografías de Henryk Ross”, uno de los documentos fotográficos más importantes del siglo xx.

Las fotografías de Henryk Ross se muestran en esta dura y emotiva exposición que es, a su vez, uno de los documentos fotográficos más importantes del siglo XX. Incluye una selección de ciento sesenta obras de la colección de Ross realizadas durante la Segunda Guerra Mundial. Son imágenes de gran valor documental que nos hablan de la vida cotidiana de sus habitantes, de cómo estos hombres, mujeres y niños viven dignamente en este contexto opresor.

Tras sobrevivir al genocidio, Henryk Ross se dedicó a divulgar los horrores del nazismo colaborando como fotógrafo en varios libros y mostrando su obra en distintas exposiciones, como ”Unser Weg ist Arbeit” (Nuestro camino es el trabajo), celebrada en Frankfurt hace más de una década.

Ahora bien, Ross no trató de ocultar sus imágenes más personales indefinidamente; mantuvo y conservó su archivo y, antes de morir, lo preparó y catalogó para que las futuras generaciones pudieran desentrañar su misterio. En 1997 el hijo de Henryk Ross puso a disposición del londinense Archive of Modern Conflict (Archivo de los Conflictos Modernos) una colección de más de 3000 negativos que su padre había realizado en el gueto de Lodz. Las instantáneas inéditas eran aquellas que captaban escenas cotidianas del gueto: parejas besándose, niños jugando en las calles, banquetes de boda con alegres comensales. Junto a esas instantáneas de vida normal, estaban las que Ross había enseñado mientras vivió, las que dan sentido al sobrenombre de “antesalas del infierno” que recibieron estos lugares en la época nazi y en los que murieron unos 500000 judíos.

El espejismo de felicidad que vemos en algunas fotografias de la exposición, protagonizado en su mayoría por la que parece una clase privilegiada dentro del gueto, es lo que tambien han sacado a la luz los editores Martin Parr y Timothy Prus en el algo más de centenar de estampas firmadas por Ross y que conforman Lodz Gueto Album (El álbum de fotos de Lodz), con textos del historiador Thomas Weber. Una obra que se convierte en un revulsivo histórico, porque, por primera vez y frente a la memoria colectiva más conocida de los guetos, donde el sufrimiento, la tristeza y la desesperación eran parte intrínseca del día a día, aparecen personas para las que la alegría es una emoción que no han olvidado. Pero no hay que llamarse a engaño, la mayor parte de los protagonistas de una y otra perspectiva murieron. Unos a sabiendas de lo que les aguardaba y otros, convencidos de que, gracias a su colaboración, se salvaban de una muerte atroz.

 

Así resume Weber el conflicto ético que pueden plantear estas imágenes: “Las decisiones que Henryk Ross tomó durante el Holocausto, como judío, como marido y como fotógrafo, están marcadas por su necesidad de moverse entre lealtades enfrentadas y por una combinación, casi inevitable, de heroísmo y transigencia, de colaboración y resistencia. Lo cual no hace de él un ser excepcional. Quizá el examen en torno a la difusión selectiva de sus fotografías sea precisamente lo que él quiso evitar a toda costa mientras vivió. Ahora bien, no trató de impedir ese examen indefinidamente; mantuvo y conservó su archivo y, antes de morir, lo preparó y catalogó para que las futuras generaciones pudieran desentrañar su misterio. Puede parecer una decisión menor en comparación con lo que hizo durante la guerra, pero no es menos valiente. Merece el reconocimiento y la atención de aquellos interesados en un conocimiento y en un entendimiento más profundos del Holocausto”.

La exposición permanecerá abierta en Valladolid, hasta el 16 de noviembre, en horario de martes a domingos de 12 a 14 horas y de 18,30 a 21,30 horas. Se ha diseñado un material para escolares, asociaciones y colectivos que consiste en una propuesta de itineración por la exposición en la que se proponen diferentes recorridos y preguntas reflexión sobre lo visto. Los centros escolares y asociaciones que lo deseen pueden llamar al teléfono 902 500 493 para reservar día y hora para realizar la visita guiada gratuita que se ofrece.