|
Es un movimiento subversivo surgido en plena Primera Guerra Mundial.
Aparece como tal en Zürich, cuando en 1916 el poeta Hugo Ball y
su mujer Emmy Hennings fundan el Cabaret Voltaire, centro de finalidades
diversas. Allí se eligió el nombre de Dadá al azar, abriendo aleatoriamente
un diccionario.
Ese mismo año Tristan Tzara publicaría el "Manifiesto dadaísta".
Son nihilistas, destructivos, rompen con los géneros y ponen en
entredicho la actividad artística tradicional. Richard Hülsenbeck,
Hans Arp, Max Ernst, F. Picabia, Schwitters, Man Ray, George Grosz
u Otto Dix son algunos de los autores que asociamos en alguna etapa
de su carrera a este estilo.
Ofrecían en el Cabaret un tipo de espectáculo revolucionario, leían
poemas simultáneos y en distintos idiomas e inventaban música con
golpes y ruidos.El movimiento dadaísta se extendió a otros núcleos
como Berlín, Hannover y Colonia, llegando hasta Nueva York de la
mano de Picabia y Marcel Duchamp.
Se implican en la pintura mecanicista, una ironía que consiste en
la representación de los sentimientos humanos a través de la maquinaria.
Marcel Duchamp es una figura central, defensor de la negación artística
y lo antiestético. Además, en él encontramos el origen del arte
conceptual, del cinético e incluso del Pop Art (llamado en ocasiones
Neodadaísta). Se destaca por sus denominados "ready mades", composiciones
a base de cosas ya hechas a las que el artista confiere una personalidad
especial, muy en relación con el collage. Hay ready mades femeninos
y masculinos, provocación sin duda con un marcado sentido erótico.
En el dadaísmo berlinés destaca la figura de Grosz, dibujante ácido
de la burguesía y el militarismo alemán. Por su parte, Otto Dix
introduce la faceta del fotomontaje, y Max Ernst el collage desde
Colonia. En Hannover tenemos a Schwitters, que inventó el "Merz",
un tipo de collage a base de materiales de deshecho.
El dadaísmo iría apagándose por agotamiento. Al público ya no le
sorprendían los extraños montajes de Tzara y sus compañeros. Por
otro lado, en París se estaba gestando un nuevo movimiento encabezado
por André Breton, de aspiraciones muy distintas, llamado Surrealismo.
|