GÓTICO

(siglos XIII-XV)

 

Claves del periodo

 

G. David, La Virgen con el Niño.

Estilo de continuación y evolución del románico.

De Europa irradia a Oriente Próximo y Turquía, e incluso a   América en el s. XVI.

Búsqueda de la altura y la luz (se abren numerosos vanos en el   muro).

Aparición del arco apuntado y la bóveda de crucería.

Naturalidad y expresividad de sentimientos en cuanto a las   figuras.

La catedral es su máximo exponente.

Artistas y obras representativas
 Claus Slauter: "El pozo de Moisés"
Gil de Siloé: "Retablo de la Cartuja de Miraflores (Burgos)"
Enrique de Arfe: "Custodia de la Catedral de Toledo"
Nicolás Francés: "Retablo de la Bañeza Cantigas de Alfonso X Catedral de León"
  Estilos del mueble asociados
Gótico.
El estilo gótico es la clara evolución del románico en todas y cada una de las disciplinas artísticas.

En arquitectura se elevan los templos y se abren vanos que según avancen los siglos serán más grandes y complicados, siempre enmarcados por un arco apuntado que se va llenando de tracerías que luego se cubren de vidrieras, las cuales no sólo dejan pasar la luz, sino que son el soporte de escenas de las sagradas escrituras. Aparecen los arbotantes para soportar el peso de los muros; colocados en el exterior, descargan el peso de las naves hacia los contrafuertes y el suelo.

La pintura mural desaparece casi por completo al reducirse el espacio disponible en el muro y se limita prácticamente a las ilustraciones de códices, como las que iluminan las Cantigas de Alfonso X, y a la pintura de retablos. Las figuras comienzan a expresar sentimientos y van ganando en naturalidad y estilización, aunque aún no tienen profundidad. Los temas son casi exclusivamente religiosos, enmarcados por orlas vegetales cada vez más anchas y ricas. Los colores son vivos y simples, sin formas ni matices.

La escultura, siguiendo la línea del románico, se utiliza como decoración de la arquitectura en portadas, sillerías de coro y retablos, aunque al final de esta evolución encontramos figuras exentas: cristos y vírgenes con niño. Al principio las telas que visten las figuras son sencillas, de escasos pliegues pero muy angulosos; los rostros son triangulares, con ojos rasgados y expresión sonriente. Según avance el estilo se alargarán las figuras, a las que se hacen describir curvas y contracurvas para hacerlas cada vez más decorativas.

En cuanto a las artes decorativas, hay que destacar la gran influencia de la arquitectura en la orfebrería, que decora las cruces, los cálices y sobre todo las custodias como si se tratase de templetes (escuela castellana), aunque sin dejar de lado los temas vegetales. Según avance el estilo la decoración se hará más profusa y con más volumen, con figuras que son pequeñas esculturas con el máximo lujo de detalles, como las de la custodia de Toledo.

 
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