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El hiperrealismo surge como respuesta a la frialdad del minimalismo
y el arte conceptual. Posee una estética muy enraizada con el arte
Pop. El artista toma toda la información a través de la fotografía
y luego la copia en el soporte pictórico, tratando de que se parezca
lo más posible a la realidad. Se vale de cualquier método para que
sea exacta, como proyectar la fotografía sobre el lienzo o la vieja
táctica de la retícula.
Los temas son muy variados. En general se centran en la representación
de la ciudad, los edificios, los coches, los escaparates, los letreros...Tal
es su realismo que han sido acusados de meras copias, tanto de la
fotografía como de la realidad.
Dentro de la escuela americana destaca Chuck Close como uno de
los mejores representantes del movimiento. Realiza numerosos retratos
de amigos suyos, a gran escala y donde se resaltan los defectos
a favor de un mayor detallismo. Robert Cottingham plasma fragmentos
de anuncios comerciales con los fuertes reflejos de las luces de
neón.
La técnica de Richard Estes es curiosa, consigue que se vea el
interior de los escaparates y a su vez el reflejo sus cristales
de los coches y la gente que pasea. Los coches son un tema recurrente
en esta tendencia. John Salt pinta chatarra y chapa abollada, frente
a las superficies brillantes y pulimentadas de Don Eddy. Para Ralph
Goings la mejor manera de representar los vehículos es dentro de
su contexto urbano.
Cuidan bastante el resultado final, el color debe ser tan real
que emplean técnicas nuevas como el aerógrafo. Es frecuente encontrar
obras con connotaciones eróticas, desnudos habitualmente femeninos
en la obra de John Kacere y Ben Schonzeit.
Audrey Flack es la única mujer del grupo americano. Su estilo presenta
una evolución del bodegón, algo así entre las vanitas y las naturalezas
muertas llenas de impensables objetos de uso cotidiano.
El ámbito de la escultura respeta más, si cabe, la apariencia de
realidad. Las imágenes son de tamaño real y totalmente vivas. En
ocasiones se ven expuestas como si se pasearan entre el público.
En el resto de Europa encontramos figuras relevantes como Domenico
Gnoli en Italia; Malcolm Morley en Inglaterra; Gerhardt Richter
en Alemania y Jean Olivier Hucleux en Francia. En España hay ciertas
aportaciones realistas del Equipo Crónica, pero la personalidad
más relevante es Antonio López (nacido en 1936). Con él lo cotidiano
adquiere un carácter especial, algo entre lo mágico y lo lírico.
Entre Madrid y Sevilla se forma una escuela de hiperrealistas que
siguen la estela de Antonio López.
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