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Es el manierismo un estilo erudito, bastante complicado, una reacción a las
formas clásicas pero a la vez parte de ellas. Sólo toma la base clásica, pues
luego lo complica mucho. Se buscan temas mitológicos y se disponen en escenas
en las que aparecen en segundo plano, con multitud de personajes en continuo movimiento
y violentos escorzos. Existe en la pintura tensión emocional, las miradas se disponen
en líneas divergentes sin confluir en un punto. En realidad no importa tanto el
tema sino cómo está representado. El manierismo surge en Italia con tres
centros principales. El primero Parma, donde destaca Parmigianino, que alarga
mucho las figuras y utiliza varios puntos de vista. En Florencia destacan los
colores más vivos, como los utilizados por Pontormo en el "Retrato del duque de
Medici", y el gran derroche de fantasía y originalidad, tan propios de este estilo,
como se ve en la "Alegoría del Tiempo y el Amor" de Broncino. El centro más importante
fue Venecia, que será la que marque el estudio de las sensaciones cromáticas por
medio de la influencia de la luz y los contrastes. Gran parte de la pintura barroca
debe su existencia al manierismo veneciano. Este es el tiempo de Tiziano, el más
famoso representante de esta escuela, con su especial concepción de la luz y el
color (uso de luces cálidas como de atardecer) y su pasión por la opulencia y
lo sensual. Trabajó para numerosas cortes europeas, entre ellas la de España,
y su dilatada vida le permitió producir una gran cantidad de obras, que fueron
muy influyentes en artistas venideros. Crea verdaderos modelos para lo siguientes
artistas: las venus, los retratos reales... En España la gran figura
pictórica es la de El Greco, conocido así por su origen cretense. Su periodo de
formación en Grecia le permitió recoger el mundo de la antigüedad bizantina (los
iconos). En su paso por Italia conoció a los clásicos y a los contemporáneos como
Tiziano, quien le infunde el orgullo y firma las obras; Tintoretto le enseña el
uso de maniquíes y le influye en las figuras alargadas; Miguel Ángel en las figuras
en escorzo y alargadas; y Rafael en las composiciones triangulares. Con este bagaje
llegará a Toledo para trabajar principalmente en la corte de Felipe II. En
orfebrería el manierismo es muy prolífico e importante, desde Italia hasta España
pasando por Inglaterra y Alemania. En Italia con Benvenuto Cellini quien, educado
en el renacimiento, terminará siendo un gran orfebre manierista diseñando complicadas
piezas como el salero de Francisco I. En Inglaterra fue Hans Holbein quien instauró
el estilo Tudor, que con sus esmaltes y complicados diseños influirá mucho en
Francia. En Alemania destaca Janitzer, el encargado de crear los diseños más originales
y con los más raros materiales (concha, dientes de tiburón...). En España
se siguen haciendo piezas de carácter religioso. Cabría sólo destacar la existencia
de dos tipos de manierismo: uno más de influencia extranjera, recargado y rico
en detalles, y otro más al estilo herreriano de los Austrias, el estilo arquitectónico
de la época. Así pues, puede decirse que el manierismo buscaba los retos
artísticos en la originalidad de sus piezas, ya fuese utilizando materiales exóticos
o simplemente complicando las escenas para llamar la atención. |