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El arte Pop se relaciona con la cultura urbana de posguerra de
Inglaterra y Norteamérica, aunque será un fenómeno internacional.
Existe un claro alejamiento de la pintura pura y tradicional, así
como de la abstracción y de la disolución de la materia en las artes
plásticas.
Su lenguaje es la realidad cotidiana, los símbolos de una sociedad
consumista en auge. Hay una cierta ironía en sus obras, pero sin
tomar partido dentro de la problemática social. Podría decirse que
se encuentran a medio camino entre la crítica y la glorificación
de esos nuevos elementos del mundo industrial.
Su estética se mueve entre el arte y la vida, entre la belleza
y la fealdad. No se dedican únicamente a copiar lo que les rodea,
hay una clara herencia de los movimientos más innovadores como el
dadá o el surrealismo.
Sus antecesores son Marcel Duchamp y sus "ready mades", el portabotellas
y la fuente-urinario, Picasso, Schwitters, Léger o los panes pintados
de Man Ray. Pero los artistas Pop carecen de esa originalidad, simplemente
nos sorprenden con los motivos que representan: las latas de sopa
Campbell´s, los retratos multiplicados de Marylin, los secadores
de pelo, un salmón con mayonesa...Esto es fruto del deseo de colectivizar
el arte y reintegrarlo como un fenómeno social, algo que había sido
destruido por la interiorización de los anteriores movimientos de
vanguardia.
Los artistas exploran las posibilidades de nuevos materiales, la
pintura acrílica y sobre todo el collage. Se crea el arte del "assemblage",
dando lugar a obras a partir de objetos preexistentes que el artista
se encarga de dar sentido. En 1961 se hace la exposición "El arte
del Assemblage" en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Es una
reconsideración radical de los formatos tradicionales del arte.
Es un arte amplio, monumental, libre e intenso. Las salas donde
se exponen sus obras en Nueva York también son de gran altura y
amplitud para poder albergar estas obras. Crean por ejemplo los
"affiches", los anuncios de cine de grandes dimensiones para captar
la atención del espectador.
Los dos exponentes más importantes de Norteamérica son Jasper Johns
y Robert Rauschenberg. Han sido considerados como neodadaístas.
Para Rauschenberg existe una idea básica de conectar el arte con
la vida, por lo que siempre trabaja con objetos e imágenes reales.
Sin embargo, el más conocido por el gran público es Andy Warhol,
cuyo estilo ha sido copiado en publicidad y televisión por su carácter
innovador y a la vez familiar.
En Europa se difunde un "nuevo realismo" fundado por el crítico
Pierre Restany. Entre los artistas más llamativos encontramos a
Yves Klein y Christo, cuyas creaciones consisten en empaquetar todo
lo que le parezca: montañas, puentes e incluso célebres monumentos.
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