RENACIMIENTO

(siglos XV-XVI)
 

Claves del periodo

 

Pompeo Leoni, Sepulcro del arzobispo Valdés

Surge en Italia a finales del siglo XIV.

Movimiento cultural que se inspira en el pasado clásico.

El antropocentrismo grecolatino y el deísmo medieval se unifican   en el humanismo renacentista.

La invención de la imprenta tiene como consecuencia la difusión   de la cultura.

Florecimiento económico en ciudades como Florencia, Venecia,   Amberes...

Se desarrolló en Italia, Francia, Bélgica, Alemania, Holanda,   España e Inglaterra.

Artistas y obras representativas
 Filippo Brunelleschi: "Cúpula de la Catedral de Florencia"
Lorenzo Ghiberti: "Puertas del baptisterio de Florencia"
Sandro Botticelli: "El nacimiento de Venus"
Leonardo da Vinci: "La Gioconda"
Miguel Ángel: "La piedad"
Hnos Van Eyck: "Políptico de San Bavon"
Alberto Durero: "Adán y Eva"
  Estilos del mueble asociados
  Renacentista, isabelino.
 

El renacimiento no surge como evolución del gótico clásico, sino todo lo contrario: rompe con el estilo de los siglos anteriores para recuperar el gusto por la cultura clásica. La invención de la imprenta y la actividad comercial abierta con Oriente hace que se cree un bienestar material que deriva en un interés y protección de las artes. Aparece la figura del mecenas, que será quien financie a los artistas. Unos artistas que dominan todas las disciplinas: son arquitectos, pintores, escultores e incluso inventores, como en el caso de Leonardo da Vinci.

La arquitectura renacentista parte de los modelos romanos clásicos. De ahí que su cuna sea Italia, donde se encontraba el mayor número de ruinas arquitectónicas de la antigüedad. Reaparecen los órdenes clásicos: jónico, dórico, corintio, toscano y compuesto, los entablamentos, los arcos de medio punto y la cúpula semiesférica, cuya perfecta consecución será el reto desde Brunelleschi a Miguel Ángel.

Se retoma la pintura mural en el interior de los edificios, y a mediados del XV se introduce la pintura al óleo. El tema fundamental será la figura humana, su expresión y sus movimientos. Se desarrollan los fondos, que ya no son planos, y la representación del espacio por medio del descubrimiento de la perspectiva y de la incidencia de la luz. Asimilados los hallazgos del siglo XV, en el XVI se busca fundamentalmente la belleza formal, la perfección clásica, con importantes estudios de anatomía humana, en busca del máximo naturalismo en la representación de los cuerpos.

En Centroeuropa destacan los hermanos Van Eyck, considerados como los padres de la pintura flamenca, y años más tarde Van der Weyden y El Bosco, con dos estilos completamente distintos: el primero más tradicional, mientras que el segundo interpreta sus temas de manera alegórica y moralista, desconocida hasta el momento. Durero, notable pintor, es sobre todo el gran artista del grabado, género cuyas obras se difunden gracias al nuevo invento de la imprenta.

La escultura renacentista se inaugura en el siglo XV con las puertas del baptisterio de Florencia de mano de Ghiberti, extraordinario ejemplo de la evolución del relieve, el cual se transforma en un amplio escenario donde los numerosos personajes se mueven con holgura. En el XVI, la obra escultórica de Miguel Ángel supera a su actividad en arquitectura y pintura; sus figuras adoptan actitudes grandiosas, facciones perfectas y gestos terribles. La "terribilità" por la que le conocían sus coetáneos se percibe en el Moisés, la Piedad y el David.

En España, la escultura tiene amplio desarrollo. Durante el primer tercio del XVI, los españoles abandonan el gótico y trabajan las formas renacentista cuya influencia reciben a través de obras de gran calidad hechas por artistas extranjeros en España (Bigarni, Fancelli y Torrigiani). Así, en el segundo tercio comienzan a aparecer escuelas por toda España y en cada una grandes maestros: Aragón con Damián Forment, Burgos con Bartolomé Ordóñez y Diego Siloé, y Valladolid con Alonso Berruguete, que creó escuela y fue quien mejor interpretó a los artistas italianos.

 
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