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Movimiento general a toda Europa que se presenta más como un movimiento
social y espiritual que como un estilo en el sentido más restringido
del término.
Se trata de un proceso continuo que lleva desde el abandono del
rococó a mediados del siglo XVIII a la eclosión del realismo a mediados
del siglo XIX. Poco éxito han tenido los intentos de delimitar las
corrientes coetáneas neoclásicas y románticas, llamadas por otros
prerromanticismo y romántico.
Los románticos se caracterizan por buscar constantemente recuerdos
y analogías en la historia, sobre todo en la Edad Media. Ninguna
otra generación tuvo tan agudamente ese sentimiento de ser heredera
y descendiente de periodos anteriores, ni poseyó un deseo tan definido
de repetir un tiempo pasado, una cultura perdida y despertarla a
una nueva vida. Pero no como el clasicismo con la Antigüedad, tomando
a griegos y romanos como ejemplo, sino con un sentimiento de déjà
vécu. Sin esa conciencia histórica hubiera sido inconcebible todo
el historicismo del siglo XIX y con él una de las revoluciones más
profundas en la historia del espíritu.
Hablamos de una ideología que marca todas las artes en una continua
transferencia entre géneros. Escritores que pintan, como Victor
Hugo, grandes pintores que escriben como Délacroix y la música en
todos ellos. Pues se sugiere que cada una de las artes debía adoptar
las cualidades de las otras en una obra de arte total, wagneriana.
Se trata de un movimiento esencialmente burgués. A ello contribuye
el desarrollo de técnicas de difusión como las litografías o el
grabado al acero y las reproducciones de cuadros famosos. Todo ello
repercute en una invitación al gran público de interesarse por el
arte.
Es la ideología de una sociedad que no cree en valores absolutos,
que rebosa de sentimientos de nostalgia, de carencia de patria,
de soledad. Tiene sus raíces en el tormento del mundo y así un pueblo
será tanto más romántico cuanto más aciagas sean sus condiciones.
Nace la figura del artista incomprendido.
Se fomenta la individualidad y con ello el antagonismo entre las
tendencias y entre los mismos artistas y sus obras, relaciones siempre
complejas. Es individualista apasionado y creador espontáneo por
naturaleza. De ahí la importancia que cobra el boceto.
Toda la obra de arte es única, es la expresión de la experiencia
vital personal de cada artista. La sensibilidad y sobre todo la
"autenticidad" emotiva del artista es lo que da validez a la obra.
Es la manera de sentir y no la elección del tema lo que les caracteriza
como románticos.
Aún así se pueden señalar algunos de los temas más recurrentes.
Evocaciones a la Edad Media con temas legendarios, fantasías y leyendas,
y la exaltación religiosa. El paisaje por un amor desmedido por
la naturaleza, que alcanza un gran desarrollo en Inglaterra. El
exotismo sentimental y apasionado del gusto por el Próximo Oriente.
Motivos como la tormenta, el paisaje nocturno, el suicidio, la locura
o el sueño. Y todos ellos tratados con rebeldía, con pasión y vehemencia.
Espíritus aventureros arriesgados y que contra todo convencionalismo
representan el mundo de manera más libre, rápida y espontánea.
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